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Vida sostenible y reciclaje
Nivel A1 · 21 min
Aprende palabras y frases básicas para hablar sobre el medio ambiente, el reciclaje y cómo vivir de forma sostenible.
Repasa las palabras de este episodio con lecciones y tarjetas.
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Lucía: ¡Hola a todos! Bienvenidos al podcast LexUnio.
Mateo: Hola, soy Mateo.
Lucía: Yo soy Lucía.
Mateo: Hoy hablamos de un tema muy importante: vida sostenible y reciclaje.
Lucía: Vamos a aprender palabras nuevas y a practicar conversaciones sencillas.
Mateo: Empezamos con una pregunta fácil. ¿Qué es la sostenibilidad?
Lucía: La sostenibilidad es cuidar el planeta.
Mateo: Exacto. Significa usar recursos sin dañarlos.
Lucía: Por ejemplo, apagar la luz cuando no la usamos.
Mateo: O cerrar el grifo mientras nos cepillamos los dientes.
Lucía: Ahora vamos a aprender vocabulario básico. Repite después de mí.
Mateo: Repetiré.
Lucía: “Reciclar”.
Mateo: Reciclar.
Lucía: “Basura”.
Mateo: Basura.
Lucía: “Contenedor”.
Mateo: Contenedor.
Lucía: “Plástico”.
Mateo: Plástico.
Lucía: “Papel”.
Mateo: Papel.
Lucía: “Vidrio”.
Mateo: Vidrio.
Lucía: “Metal”.
Mateo: Metal.
Lucía: “Compost”.
Mateo: Compost.
Lucía: Muy bien. Ahora usemos esas palabras en frases cortas.
Mateo: Yo pongo la botella de plástico en el contenedor azul.
Lucía: Yo tiro el papel en el contenedor amarillo.
Mateo: ¿Qué colores son los contenedores?
Lucía: En muchos países, el azul es para papel, el amarillo para plástico y metal, y el verde para vidrio.
Mateo: ¿Y el rojo?
Lucía: El rojo a veces es para residuos peligrosos, como pilas.
Mateo: Ah, entiendo. Entonces no debemos poner pilas en la basura normal.
Lucía: Exacto. También hay contenedores para orgánicos, donde ponemos restos de comida.
Mateo: Esos se llaman “compost”.
Lucía: Sí, el compost se convierte en abono para plantas.
Mateo: ¿Cómo podemos reducir la basura en casa?
Lucía: Podemos usar bolsas reutilibles en el supermercado.
Mateo: También podemos comprar productos sin envases de plástico.
Lucía: Y usar botellas de agua reutilizables.
Mateo: ¿Qué más?
Lucía: Reparar cosas en vez de tirarlas.
Mateo: Como arreglar una silla rota.
Lucía: O donar ropa que ya no usamos.
Mateo: Muy buena idea. Ahora hablemos de una rutina diaria sostenible.
Lucía: Por la mañana, apago la luz al salir del cuarto.
Mateo: Después, bajo la temperatura del calentador.
Lucía: En la cocina, uso una taza reutilizable para el café.
Mateo: Y llevo mi propio termo para la sopa.
Lucía: En el trabajo, imprimimos solo cuando es necesario.
Mateo: Y usamos papel reciclado.
Lucía: En el almuerzo, llevo una caja de comida en vez de usar platos desechables.
Mateo: También uso cubiertos de metal en lugar de plástico.
Lucía: Al final del día, separamos la basura en los contenedores correctos.
Mateo: Y tiramos la comida que sobra al compost.
Lucía: Así ayudamos al medio ambiente.
Mateo: Ahora vamos a practicar un diálogo corto. Yo seré Mateo y tú serás Lucía.
Lucía: Perfecto, vamos.
Mateo: Hola, Lucía. ¿Qué haces con la botella de plástico?
Lucía: La pongo en el contenedor amarillo. ¿Y tú?
Mateo: Yo la llevo a casa para reciclar.
Lucía: ¿Tienes un contenedor en casa?
Mateo: Sí, tengo uno azul para papel y uno amarillo para plástico y metal.
Lucía: ¿Qué haces con la cáscara de plátano?
Mateo: La pongo en el compost.
Lucía: Muy bien. ¿Usas bolsas reutilibles?
Mateo: Sí, siempre llevo dos bolsas de tela al supermercado.
Lucía: Yo también. Así evitamos bolsas de plástico.
Mateo: ¿Te gusta usar bicicleta?
Lucía: Sí, voy en bicicleta al trabajo. Es saludable y no contamina.
Mateo: Yo prefiero caminar cuando está cerca.
Lucía: Excelente. ¿Sabes cuántas personas reciclan en nuestra ciudad?
Mateo: No, pero sé que cada vez más personas lo hacen.
Lucía: Eso es lo importante, seguir aprendiendo y practicando.
Mateo: Exacto. Ahora, ¿qué vamos a hacer al final del episodio?
Lucía: Vamos a repasar las palabras nuevas.
Mateo: Bien. Repite conmigo: “sostenibilidad”.
Lucía: Sostenibilidad.
Mateo: “Reciclaje”.
Lucía: Reciclaje.
Mateo: “Contenedor”.
Lucía: Contenedor.
Mateo: “Basura”.
Lucía: Basura.
Mateo: “Plástico”.
Lucía: Plástico.
Mateo: “Papel”.
Lucía: Papel.
Mateo: “Vidrio”.
Lucía: Vidrio.
Mateo: “Metal”.
Lucía: Metal.
Mateo: “Compost”.
Lucía: Compost.
Mateo: Perfecto. Hemos practicado mucho.
Lucía: Sí, y esperamos que ustedes también practiquen en casa.
Mateo: Gracias por escucharnos.
Lucía: Gracias y hasta la próxima.
Mateo: ¡Adiós!
Lucía: Mateo, ¿tú separas la basura en casa?
Mateo: Sí, trato de separar papel, plástico y vidrio.
Lucía: ¿Cómo lo haces?
Mateo: Primero pongo un cubo azul para el papel.
Lucía: ¿Y el plástico?
Mateo: El plástico lo pongo en un cubo rojo.
Lucía: ¿Y el vidrio?
Mateo: El vidrio lo dejo en un cubo verde.
Lucía: ¿Tienes también un contenedor para la basura orgánica?
Mateo: Sí, tengo un cajón marrón para restos de comida.
Lucía: ¿Qué haces con las pilas usadas?
Mateo: Las guardo en una caja y las llevo al punto de reciclaje.
Lucía: Yo también guardo las pilas. ¿Y los envases de leche?
Mateo: Los envases de leche los enjuago y los pongo en el cubo azul.
Lucía: ¿Enjuagas los envases de yogur?
Mateo: Sí, los enjuago un poco y los tiro al cubo rojo.
Lucía: Yo pongo los envases de yogur en el cubo rojo sin enjuagar mucho.
Mateo: Está bien, lo importante es separarlos.
Lucía: ¿Cuántas veces a la semana sacas la basura?
Mateo: Cada dos días saco el cubo azul y el rojo.
Lucía: Yo saco la basura todos los días porque vivo en un edificio pequeño.
Mateo: ¿Tu edificio tiene contenedores en la calle?
Lucida: Sí, hay un contenedor grande de papel y otro de plástico.
Mateo: Yo prefiero llevar mis cubos al contenedor del barrio.
Lucía: ¿Te cuesta recordar separar?
Mateo: A veces me olvido, pero pongo una nota en la nevera.
Lucía: Buena idea. Yo pongo una etiqueta en cada cubo.
Mateo: ¿Qué etiquetas usas?
Lucía: Pongo una etiqueta con una foto de una hoja para el papel.
Mateo: Yo pongo una foto de una botella para el plástico.
Lucía: ¿Y para el vidrio?
Mateo: Pongo una foto de un vaso.
Lucía: ¿Sabes cuántos materiales se pueden reciclar?
Mateo: Sé que papel, cartón, plástico, vidrio y metal.
Lucía: Yo también sé que los metales como latas se reciclan.
Mateo: ¿Tienes latas de refresco en casa?
Lucía: Sí, guardo las latas en el cubo rojo después de enjuagarlas.
Mateo: Yo las guardo en el cubo rojo también.
Lucía: ¿Qué haces con los cartones de pizza?
Mateo: Los corto en pedazos y los pongo en el cubo azul.
Lucía: A mí me gusta aplastar los cartones para que ocupen menos espacio.
Mateo: Es una buena idea.
Lucía: ¿Reciclas también los residuos electrónicos?
Mateo: Sí, llevo los teléfonos viejos a la tienda de electrónica.
Lucía: Yo llevo los cables rotos al punto de reciclaje de electrónicos.
Mateo: ¿Qué pasa con los vasos de papel?
Lucía: Los pongo en el cubo azul, porque son papel.
Mateo: Yo los pongo en el cubo azul también.
Lucía: ¿Has probado a compostar en casa?
Mateo: No, todavía no tengo compostador.
Lucía: Yo tengo un pequeño compost en la terraza.
Mateo: ¿Qué pones en el compost?
Lucía: Restos de frutas, verduras y cáscaras.
Mateo: Yo también pongo restos de comida, pero a veces me olvido.
Lucía: Puedes poner una bolsa de tela para recoger los restos.
Mateo: Buena idea, lo probaré.
Lucía: ¿Qué haces con los envases de vidrio rotos?
Mateo: Los tiro al contenedor de vidrio con mucho cuidado.
Lucía: Yo los coloco en una caja y los llevo al contenedor.
Mateo: ¿Te gusta reciclar?
Lucía: Sí, me hace sentir que ayudo al planeta.
Mateo: A mí también me gusta. Es fácil si tienes una rutina.
Lucía: ¿Cuántas personas viven en tu casa?
Mateo: Vivimos tres: yo, mi hermana y mi mamá.
Lucía: En mi casa somos dos.
Mateo: ¿Todos separan la basura?
Lucía: Sí, mi hermano también separa.
Mateo: En mi casa a veces mi hermana se olvida, pero le recuerdo.
Lucía: Yo pongo un recordatorio en el móvil.
Mateo: Yo pongo una alarma.
Lucía: ¿Qué haces con los paquetes de entrega?
Mateo: Los abro y separo el cartón del plástico.
Lucía: Yo también. El cartón lo pongo en el cubo azul.
Mateo: El plástico lo pongo en el cubo rojo.
Lucía: ¿Sabes que algunas tiendas aceptan bolsas de plástico para reciclar?
Mateo: Sí, en el supermercado hay una caja para bolsas usadas.
Lucía: Yo llevo mis bolsas usadas allí cada semana.
Mateo: Yo también.
Lucía: ¿Qué opinas del uso de botellas reutilizables?
Mateo: Me gusta usar botellas de acero.
Lucía: Yo uso una botella de vidrio en casa.
Mateo: Es buena idea, así reducimos el plástico.
Lucía: ¿Has visto campañas de reciclaje en la ciudad?
Mateo: Sí, hay carteles que explican cómo separar.
Lucía: Yo los leo y los comparto con mis amigos.
Mateo: Yo también les muestro cómo separar en mi trabajo.
Lucía: ¿Tu trabajo tiene programa de reciclaje?
Mateo: Sí, en la oficina hay contenedores de papel y plástico.
Lucía: En mi trabajo solo hay un contenedor de basura general.
Mateo: Entonces es importante que tú también separes en casa.
Lucía: Exacto, cada pequeño esfuerzo cuenta.
Mateo: ¿Qué haces con los periódicos viejos?
Lucía: Los guardo en una caja y los llevo al contenedor de papel.
Mateo: Yo los dejo en la calle, donde el servicio los recoge.
Lucía: ¿Te gusta leer el periódico en papel?
Mateo: No mucho, prefiero la versión digital.
Lucía: Yo también leo en línea, pero guardo el papel para reciclar.
Mateo: ¿Sabes que el reciclaje ahorra energía?
Lucía: Sí, por eso me gusta reciclar.
Mateo: Yo aprendí eso en la escuela.
Lucía: ¿Qué consejo le darías a alguien que no recicla?
Mateo: Empezar con una cosa sencilla, como separar el papel.
Lucía: Yo diría que usar una bolsa para papel y otra para plástico.
Mateo: También poner una foto en cada cubo ayuda.
Lucía: Y recordar en la nevera.
Mateo: Exacto.
Lucía: ¿Te gustaría participar en un día de limpieza del barrio?
Mateo: Sí, me encantaría.
Lucía: Yo también. Podemos llevar bolsas para recoger basura.
Mateo: Y después separar todo en casa.
Lucía: Así ayudamos al medio ambiente y a la comunidad.
Mateo: Muy buen plan.
Lucía: ¿Qué piensas de comprar productos con menos embalaje?
Mateo: Me parece una buena idea.
Lucía: Yo trato de comprar frutas sueltas y evitar el plástico.
Mateo: Yo compro productos a granel y llevo mis propios envases.
Lucía: Es una buena práctica.
Mateo: Sí, reduce la cantidad de residuos.
Lucía: ¿Has probado a usar productos de limpieza ecológicos?
Mateo: Sí, uso vinagre y bicarbonato.
Lucía: Yo también. Son baratos y no contaminan.
Mateo: Además son fáciles de hacer en casa.
Lucía: ¿Te gusta plantar alguna planta en casa?
Mateo: Sí, tengo una planta de hierbas en la cocina.
Lucía: Yo tengo una maceta de albahaca.
Mateo: Las plantas también ayudan a la sostenibilidad.
Lucía: Y hacen la casa más agradable.
Mateo: Totalmente.
Lucía: Entonces, para resumir, separar papel, plástico, vidrio y orgánico, reutilizar bolsas, usar productos ecológicos y compostar son hábitos simples.
Mateo: Correcto, y todos podemos hacerlo.
Lucía: Gracias por compartir tus ideas, Mateo.
Mateo: Gracias a ti, Lucía. Continuemos aprendiendo y reciclando.
Lucía: Bien, Mateo, ahora vamos a hablar de ideas simples para vivir de forma más sostenible.
Mateo: Sí, Lucía. Empezamos con cosas fáciles en casa.
Lucía: Por ejemplo, apagar las luces cuando salimos de una habitación.
Mateo: Eso ahorra energía. También podemos usar bombillas LED.
Lucía: Las bombillas LED duran más y consumen menos electricidad.
Mateo: Otra idea es cerrar el grifo mientras nos cepillamos los dientes.
Lucía: Exacto, así usamos menos agua.
Mateo: Y podemos recoger el agua de la lluvia para regar las plantas.
Lucía: Muy buena idea. En el baño, podemos usar una ducha en lugar de un baño.
Mateo: La ducha gasta menos agua y también es más rápida.
Lucía: Hablemos de la cocina. ¿Qué podemos hacer allí?
Mateo: Podemos cocinar con tapas en las ollas. Así el calor se queda y tardamos menos tiempo.
Lucía: También podemos usar una olla a presión para cocinar rápido y ahorrar energía.
Mateo: Y no olvidar apagar la estufa cuando la comida está lista.
Lucía: En la nevera, es importante no dejar la puerta abierta mucho tiempo.
Mateo: Sí, y mantener la nevera a la temperatura correcta, alrededor de 4 grados.
Lucía: Otra cosa sencilla es usar bolsas reutilizables al comprar.
Mateo: Las bolsas de tela son mejores que las de plástico.
Lucía: También podemos llevar nuestro propio termo para el café.
Mateo: Así evitamos los vasos de papel.
Lucía: En el supermercado, podemos comprar productos a granel.
Mateo: Con eso usamos menos envases.
Lucía: Y si vemos productos con mucho embalaje, podemos elegir otra marca.
Mateo: Eso ayuda a reducir la basura.
Lucía: Hablemos de la ropa. ¿Qué hacemos para ser más sostenibles?
Mateo: Podemos lavar la ropa con agua fría. Así se usa menos energía.
Lucía: También podemos colgar la ropa para secar al aire, en lugar de usar la secadora.
Mateo: Y reparar la ropa en vez de comprar nueva.
Lucía: Si una camisa tiene un botón suelto, lo podemos coser.
Mateo: O llevarla a una tienda de reparación.
Lucía: En cuanto al transporte, caminar es una buena opción.
Mateo: Sí, para ir al parque o a la tienda que está cerca.
Lucía: También podemos usar la bicicleta.
Mateo: La bicicleta no contamina y es buena para la salud.
Lucía: Cuando la distancia es mayor, podemos usar el transporte público.
Mateo: El autobús o el tren usan menos combustible por pasajero que un coche.
Lucía: Y si usamos coche, podemos compartir el viaje con amigos.
Mateo: Eso se llama “carpool”. Es útil y ahorra gasolina.
Lucía: En la oficina, podemos imprimir solo lo necesario.
Mateo: Y usar papel reciclado.
Lucía: También podemos leer documentos en la computadora para no imprimir.
Mateo: Si necesitamos imprimir, podemos usar doble cara.
Lucía: En la escuela o la universidad, los estudiantes pueden llevar sus propios cuadernos y lápices.
Mateo: Y usar bolígrafos recargables en vez de desechables.
Lucía: En casa, podemos separar la basura.
Mateo: Sí, la separación en orgánica, reciclable y residual.
Lucía: La basura orgánica, como restos de comida, se puede compostar.
Mateo: El compost se convierte en abono para las plantas.
Lucía: Los materiales reciclables, como papel, cartón, vidrio y plástico, van al contenedor azul.
Mateo: Y el resto, como pañuelos usados, va al contenedor gris.
Lucía: También es importante no mezclar los residuos.
Mateo: Si lo hacemos bien, la ciudad puede reciclar más.
Lucía: ¿Qué otras ideas simples tienes, Mateo?
Mateo: Podemos usar productos de limpieza caseros, como vinagre y bicarbonato.
Lucía: Son baratos y no dañan el medio ambiente.
Mateo: Además, no necesitamos comprar muchos productos químicos.
Lucía: En el jardín, podemos plantar árboles o arbustos.
Mateo: Los árboles absorben dióxido de carbono y dan sombra.
Lucía: También podemos crear un pequeño huerto en casa.
Mateo: Cultivar verduras propias reduce la compra de alimentos empaquetados.
Lucía: Y es divertido cosechar lo que uno mismo plantó.
Mateo: Para ahorrar energía, podemos desconectar los cargadores cuando no los usamos.
Lucía: Los cargadores siguen consumiendo energía aunque el teléfono no esté conectado.
Mateo: También podemos usar regletas con interruptor para apagar varios aparatos a la vez.
Lucía: En la tele, podemos bajar el volumen y no dejarla encendida todo el día.
Mateo: Y usar el modo de ahorro de energía en la computadora.
Lucía: En el invierno, podemos usar mantas en lugar de subir mucho la calefacción.
Mateo: O cerrar las cortinas por la noche para conservar el calor.
Lucía: En verano, abrir las ventanas por la noche para refrescar la casa.
Mateo: Así reducimos el uso del aire acondicionado.
Lucía: Otro hábito sencillo es llevar una botella reutilizable de agua.
Mateo: Evitamos comprar botellas de plástico y cuidamos el planeta.
Lucía: También podemos comer más frutas y verduras de temporada.
Mateo: Los productos de temporada viajan menos y son más frescos.
Lucía: Y podemos reducir el consumo de carne, que tiene una gran huella de carbono.
Mateo: Incluso una comida sin carne a la semana ayuda mucho.
Lucía: En la comunidad, podemos participar en jornadas de limpieza de parques.
Mateo: Es una forma de conocer a otras personas y mejorar el entorno.
Luc Lucia: Podemos organizar intercambios de libros con amigos.
Mateo: Así reutilizamos libros y no compramos nuevos.
Lucía: Finalmente, es importante compartir estas ideas con la familia y los amigos.
Mateo: Cuando más personas participan, mayor es el impacto positivo.
Lucía: Gracias por todas estas sugerencias, Mateo.
Mateo: Gracias a ti, Lucía. Espero que nuestros oyentes prueben alguna de estas ideas.
Lucía: Recuerden que los pequeños cambios son un gran paso hacia una vida más sostenible.
Mateo: Y que cada acción cuenta.
Lucía: Gracias por escucharnos. Nos despedimos y los invitamos a volver a sintonizar nuestro próximo episodio.
Mateo: ¡Hasta pronto y gracias por acompañarnos!
Ya escuchaste. Ahora escribe lo que oyes, frase a frase.
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